La enfermedad periimplantar se produce cuando la superficie del implante se contamina porque sufre la acción de las bacterias de la cavidad oral. La encía, que está en contacto con el implante, sufre una reacción inflamatoria que se conoce como “mucositis periimplantaria”. Si el proceso sigue evolucionando con el tiempo por motivos como una higiene incorrecta, el tabaquismo, o los micromovimientos en la conexión entre la prótesis y el implante dental, se pierde hueso de soporte alrededor del implante dental y se establece la Periimplantitis.

 

Cuando la Periimplantitis persiste en el tiempo, se produce la pérdida de hueso de soporte y, por tanto, el aflojamiento y fracaso del implante. Es decir, el implante se pierde por falta de soporte.

Así, para entenderlo más fácilmente, podemos decir que la periimplantitis es a los implantes dentales lo que la periodontitis a los dientes naturales.

 

 

 

 

¿A quiénes afecta la Periimplantitis?

Efectivamente, es un problema que afecta a las personas con implantes dentales. Se da con una frecuencia de entre un 5 y un 8% en la población con implantes dentales, y tiende a aumentar con el paso del tiempo.

Según los datos de un reciente estudio de Sanitas:

  • 4 de cada 10 personas mayores usa algún tipo de implante dental
  • el 40% de los mayores de 60 años utiliza implantes dentales.
  • 9 de cada 10 personas mayores de 65 años que llevan implantes considera que estos han mejorado su calidad de vida

Por otro lado, según datos de la Sociedad Española de Periodoncia y Osteointegración (SEPA), el 98% de los tratamientos implantológicos tiene éxito.

 

Consecuencias de la Periimplantitis

La pérdida de piezas dentales acarrea consecuencias estéticas, físicas y psicológicas a las personas que la padecen. Entre ellos, destacan los problemas de masticación(que a su vez pueden acarrear déficits nutricionales en personas mayores), las dificultades en el habla, y quizás lo más delicado en cuanto a problemas psicológicos: la pérdida de la autoestima.

 

¿Cómo evitar la aparición de la Periimplantitis?

Sin lugar a dudas, la prevención es el arma más potente contra la aparición de cualquier enfermedad bucodental y, por supuesto, también lo es para evitar la pérdida de los implantes dentales.

Como norma general, el paciente tiene que acudir a la consulta cada año para hacerse el mantenimiento de sus implantes.

 

 

 

 

Una correcta higiene bucodental, siguiendo las instrucciones de nuestro dentista y el higienista dental, evitar hábitos nocivos y acudir a las revisiones periódicas en la clínica dental con el periodoncista nos ayudarán a mantener una boca sana y nuestros implantes dentales en perfecto estado.